Tras reponer fuerzas en el albergue de Kevin decidimos poner rumbo a Baishutai, ya que de otra manera tendríamos que rehacer el camino dirección Lijiang. Tanto Fabricio como Keren y Amid estuvieron de acuerdo en seguir esta ruta por lo que Faricio, nuestro intérprete se puso manos a la obra para negociar el precio con los conductores de furgonetas, ardua tarea teniendo en cuenta que estábamos en periodo de vacaciones chinas.
Finalmente conseguimos conductor y furgoneta por 400 yuanes, nos llevaría hasta Qiaotou unos 220 Km en total.
Finalmente conseguimos conductor y furgoneta por 400 yuanes, nos llevaría hasta Qiaotou unos 220 Km en total.
Durante el viaje aprovechamos para parar en una aldea tibetana que estaba en el camino, a partir de ahí cruzamos unas montañas y entramos en un valle dominado por las etnias Hui (musulmanes) y Naxi.
El objetivo de nuestra ruta era visitar unos depósitos de tierra caliza que han formado unas terrazas preciosas. Tras un pequeño trekking llegamos a las terrazas que no nos decepcionaron, qué pena que el día estuviera un poco lluvioso, con sol los reflejos el agua en estas terrazas hubiesen sido maravillosos.
El objetivo de nuestra ruta era visitar unos depósitos de tierra caliza que han formado unas terrazas preciosas. Tras un pequeño trekking llegamos a las terrazas que no nos decepcionaron, qué pena que el día estuviera un poco lluvioso, con sol los reflejos el agua en estas terrazas hubiesen sido maravillosos.
Dejamos atrás el valle atravesando otro paso de montaña y descendimos hasta el cañón del Tiger Leaping Gorge, seguimos la carretera que bordea el río Jinsha hasta Qiaotou, deshaciendo el camino que haríamos al día siguiente en una ruta siguiendo la cima de una de las paredes del cañón.
En Qiatou nos alojamos todos juntos en una habitación comunal del albergue de Jane, cenamos y nos acostamos pronto ya que al día siguiente queríamos recorrer en un día lo que la gente normalmente hace en dos para por la tarde llegar a Lijiang y descansar en cassa de Mama Naxi.
La ruta del día siguiente fue también muy agradable, tres horas de subida por un bosquecillo hasta llegar a lo alto del camino, después un camino de bajada con poca pendiente desde el cual se disfrutaban unas vistas maravillosas tanto del río como de las montañas del otro lado del cañón (de más de 5.000 metros de altitud). Durante el camino atravesamos varias aldeas de pobladores Naxi y encontrabas bastantes albergues y sitios donde comer, paramos a comer en uno de ellos que tenía una terraza con muy buenas vistas al río y a las montañas, un descanso perfecto tras el cual seguimos el camino, otras dos horas de bajada nos dejaron en Walnut Garden donde negociamos una furgoneta para llevarnos de vuelta a Qiatou, de allí cogimos un autobús que nos llevó a Lijiang, tras perdernos por el pueblo y llegar cada cual por su lado (Fabricio y los israelitas tuvieron que ser rescatados por Mama Naxi) nos reencontramos en el albergue donde disfrutamos de la conocida cena y de un merecido descanso.
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