Llegamos a Osaka (Namba Station) sobre las 7 de la tarde, nuestro plan era conocer los hoteles del amor así que dejamos todas las maletas en las consignas de la estación pusimos rumbo a la zona comercial y de marcha de Osaka, el barrio de Dotombori en la estación de Namba.
Preguntamos en la oficina de información por los love Hotels, la chica que nos atendió estaba super cortada (en Japón todo el tema relacionado con el sexo personal es super tabú, sin embargo el pais está lleno de publicidad, revistas, anuncios etc. Relacionadas con este tema). Finalmente preguntando una chica nos llevó a la zona.
Los love hotel son habitaciones que se alquilan por horas, las habitaciones y los hoteles están ambientados (unas parecen un colegio con pupitre, otras un gimnasio, una sala de torturas, lo que posáis imaginar está aquí… ) y tienen todo tipo “accesorios” para practica el sexo, camas de agua, vibratorias, geles, presertivos de todas las formas, duchas de hidromasaje… Lo que no tengan lo puedes pedir, uniformes para vestir a la chavala, braguitas sexys, vibradores… Todas tienen un karaoke, como no!!! Y también puedes ver pelis y jugar a la play.
Lo normal es coger 3 horas unas 4000 peseteas (una siesta lo llaman ellos, o sea un polvete o dos…), también puedes quedarte toda la noche (stay- 8.000 pesetas) pero sólo a partir de las 10 de la noche, sino te cobran por horas y sale bastante más caro.
Como todavía era pronto nos fuimos a cenar un poco de sushi y a tomarnos unas copitas. Nos tomamos unos cocktails en una terraza de un bar, los camareros eran super majetes, hasta nos invitaron a tomar sake!!! La chica nos recomendó ir al Water Hotel, uno de los hotelillos que habíamos visto.
Tras la cena nos fuimos directos a la zona de los love Hotels, al principio estábamos como cortados porque no sabiamos como funcionaba, pero todo resultó muy sencillo. En la recepción tienes una pantalla gigante con las habitaciones que están libres, la seleccionas y te salen fotos ampliadas, acabamos entrando en 8 de ellos para ver las diferentes habitaciones, fue un rato muy divertido.
Terminamos en el Puppi Hotel, una habitación decorada con corazones, perfecto para una noche de amor….
Hasta aquí podemos contar. Un abrazo amigos.
PD: Por la mañana nos quedamos encerrados y los empleados del hotel tuvieron que venir a rescatarnos por la ventana en la que recoges los pedidos. (una vez entras en la habitación y la puerta se cierra no puedes salir hasta que no pagas, a veces este sistema no funciona bien y ocurren situaciones divertidas como esta…)
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