No me atraía la idea de visitar Hiroshima, realmente no le veía el punto de ver una ciudad arrasada por una bomba atómica. Como siempre pasa con los prejuicios me equivocaba. Hiroshima para nada defrauda, debería ser una parada casi obligatoria en cualquier viaje a Japón.
Nos levantamos y fuimos a ver el peace memorial park, allí está el dome, una de las pocas estructuras que quedaron en pie tras la maldita bomba. Se te ponen los pelos de punta, sólo puedes pensar en cómo una nación puede llegar a cometer tal atrocidad. El dome es la foto o portada de cualquier reportaje/documental que hayas podido ver sobre Hiroshima. Estar aquí te hace ver la realidad de la destrucción que el hombre es capaz de hacer.
Tras el Dome hemos visitado el museo de conmemorativo de la paz, describe el antes y el después de la bomba, la devastación total sobre todo ser, los árboles arrasados, los animales quemados, las personas, nada sobrevive a este horror. Se pensaba que nada nacería en 75 años, sin embargo un tiempo después los árboles quemados echaron nuevos brotes e Hiroshima se reconstruyó, hoy hay una ciudad alegre, viva, pero que nos debe también servir para recordar el horror.
Después de el parque nos hemos ido a pasar la tarde a Mijajima, una isla al lado de Hiroshima, allí se respiraba otro aire, es una isla preciosa con una montaña llena de vegetación y un templo muy bonito..Allí hemos estado hasta que ha anochecido y hemos visto el templo y su Tori bajo los focos, un recuerdo más para llevarnos de Hiroshima.

No podemos despedirnos sin decir NO A LAS GUERRAS y enviar un mensaje de paz para el
Nos levantamos y fuimos a ver el peace memorial park, allí está el dome, una de las pocas estructuras que quedaron en pie tras la maldita bomba. Se te ponen los pelos de punta, sólo puedes pensar en cómo una nación puede llegar a cometer tal atrocidad. El dome es la foto o portada de cualquier reportaje/documental que hayas podido ver sobre Hiroshima. Estar aquí te hace ver la realidad de la destrucción que el hombre es capaz de hacer.
Tras el Dome hemos visitado el museo de conmemorativo de la paz, describe el antes y el después de la bomba, la devastación total sobre todo ser, los árboles arrasados, los animales quemados, las personas, nada sobrevive a este horror. Se pensaba que nada nacería en 75 años, sin embargo un tiempo después los árboles quemados echaron nuevos brotes e Hiroshima se reconstruyó, hoy hay una ciudad alegre, viva, pero que nos debe también servir para recordar el horror.
Después de el parque nos hemos ido a pasar la tarde a Mijajima, una isla al lado de Hiroshima, allí se respiraba otro aire, es una isla preciosa con una montaña llena de vegetación y un templo muy bonito..Allí hemos estado hasta que ha anochecido y hemos visto el templo y su Tori bajo los focos, un recuerdo más para llevarnos de Hiroshima.
No podemos despedirnos sin decir NO A LAS GUERRAS y enviar un mensaje de paz para el
mundo.
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