domingo, 16 de noviembre de 2008

MALASIA PENANG The Pearl of the Orient 26 y 27Oct


Desde Khota Baru cogimos un minibus que nos llevaría hasta el puerto y una vez allí montaríamos en el ferry que nos cruzaría a la Isla de Penang. El camino del bus fue bonito: campos de arroz, jungla, aldeas…
La llegada al ferry fue al atardecer, justo para disfrutar de una preciosa puesta de sol desde el mar.
Nada más pisar tierra firme comenzamos nuestra típica búsqueda de alojamiento, que no nos resultó demasiado complicado. Estábamos en GeorgeTonw el casco antiguo de Penang; una fusión de armonía multirracial nos invadía todos los sentidos.
El Youth Hostel seleccionado, 75 Travellers Lodge, muy peculiar, ya os contaremos mas adelante.
La primera impresión de Penang fue curiosa, la verdad es que es una ciudad con mucha influencia de culturas, pero también un tanto extraña y tiene bastante que ver con la gente que habita en ella, no nos referimos a los Malayos; nos referimos a otro tipo de personas, que un día pensaron en irse de su país para mejorar su calidad de vida y al descubrir que Malasia era baratísima y con buen tiempo todo el año…allí se plantaron y todos acabaron en el mismo sitio: Penang-Georgetonw; pero muchos de ellos creemos que ni siquiera tienen casa, si no que viven en Youth Hostel, son de diferentes nacionalidades y un tanto raritos o muy raros. Empezamos a comprobarlo desde la primera noche en el Youth H. había tipos muy extraños, que no pertenecían al grupo de backpakers.
Al que 1º conocimos fue al quedao número uno, un guitarrista cantautor, que estaba totalmente establecido en una de las habitaciones del Y.H. se aplicaba bastante, de echo no hacía otra cosa, pero era muy malo. La primera noche, tuvimos concierto gratis, pudimos oírle desde nuestro cuarto y tela… menos mal que no estaba en la habitación de al lado.
A la mañana siguiente nos levantamos para visitar la ciudad y al salir del Youth, en el hall vimos a los otros raros. Tres tipos uno de cada manera sentados en el sillón de la recepción viendo la tele como si estuvieran en el sofá de su casa, junto con el recepcionista que también era un tanto peculiar. Se notaba que no llevaban allí ni un día ni dos, eran como una familia, muy rara, pero una pequeña familia.
Salimos del Hostal y ya en nuestra calle pudimos ver la gran influencia que todavía conserva la isla de cuando estuvieron en las diferentes épocas los Ingleses, los Holandeses y los Portugueses. Las casas son de diferentes colores, tienen fachadas con soportales altos, las ventanas son alargadas, algunas de aspecto colonial, otras te recuerdan estar en de Lisboa o Porto... todo ello mezclado es un conjunto histórico artístico que hace de ella, Patrimonio de la Humanidad.





Primeramente fuimos a buscar un sitio para el desayuno y encontramos uno de gente local muy típico, en el que hacían unos Rotis buenísimos, (una especie de crep hecho con una harina especial que puede ir acompañado de salsa un poco picante, curry, dal-lentejas o si lo prefieres… con salsa dulce, te dan leche condensada) y de beber Te Tarik (te con leche condensada), todo no llega a 3€; estos son los dos grandes descubrimientos de Malasia: Te Tarik y Roti Canai.


Después de un energético desayuno nos fuimos a pasear por sus calles, para ver los distintos lugares de interés. Mientras… nos distraían la gran cantidad de edificios históricos que posee, la mayoría son Heritage. También es fácil encontrarse con alguna que otra mansión y con templos en mitad de una calle. Fue un paseo muy agradable y nos dimos cuenta de que Penang tenía mucho de interés que merecía ser visitado.



Por la tarde nos acercamos caminando a ver la zona del paseo marítimo para seguir viendo. Allí estaba el Fort Cornwallis, fuerte que todavía se conserva, City Hall, Town Hall, iglesias, la torre del reloj y alguna mansión. Hicimos un pequeño descanso en un puesto de la calle donde vendían te tarik y dulces caseros buenísimos; aprovechamos para merendar y después continuamos. Después de la paliza, ya anocheciendo, acabamos de casualidad en Little India, allí vimos un templo muy parecido a los de Hampi (India), nos hizo mucha ilusión rememorar India. La zona estaba bastante animada, pero no nos quedamos mucho tiempo, porque ya estábamos cansados y Rico desde Perhentian está con dolor de oído y aquí le está agudizando. Llegamos al Youth y allí seguían los mismos que habíamos dejado por la mañana. Deben dedicarse a eso…




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