Como modo de introducción nos gustaría compartir con vosotros de donde surgió la aventura en la que ahora nos vemos embarcados.
La idea nació el verano pasado… Al final de nuestro viaje a India, cuando estábamos descansando en Hampi (un pueblo que fue el centro de una gran civilización) coincidimos con una pareja de alemanes que estaban haciendo su “Round the World Trip” y nos explicaron cómo se habían decidido a cerrar una puerta, para ir abriendo un millón más. Sólo nos dieron un consejo: mantenerlo en secreto hasta que tomáramos la difícil decisión de emprender la salida, y así lo hicimos hasta casi tener el billete de salida.
Sensaciones extrañas, dudas, bromas e ilusiones se entremezclaban durante ese tiempo, hasta que llegó el día de proponerlo en serio, fue en Le Petit Bistrot (un Restaurante francés muy especial, al que os aconsejamos que vayáis, en nuestra línea de recomendaciones.)
Pués nada, como ya nos conoceis os podeis imaginar, como sucedió, a nuestro peculiar estilo. Rico le dijo: Vane vámonos!!! Dejémoslo TODO, ahora es el momento, si lo dejamos escapar ya nunca tendrá lugar. Vane se quedó boquiabierta, le sonrió sin dar crédito a la firmeza de sus palabras y aceptó ser su compañera de viaje.
Desde aquel día comenzamos los preparativos, para iniciar el más arriesgado, pero a la vez fantástico proyecto en común. Nos deparaba la libertad y la felicidad durante un largo periodo de tiempo y había que ponerse manos a la obra: un trabajo que dejar, una mudanza por hacer y lo más duro despedirse de vosotros los que nos habéis estado ahí, ayudando y apoyando, los más queridos.
Nosotros (Vane y Rico) ya nos conocimos con la inquietud de viajar, de conocer otros lugares, diferentes culturas, sus gentes… pero juntos hemos aprendido a descubrir que hay otras formas de entender la vida, que son las que nos hacen crecer como personas, sentirnos libres y lo que es más difícil conseguir la plena felicidad. La receta es tan sencilla como disfrutar cada día con las pequeñas cosas, que son las más importantes, pero que por la rutina diaria, se nos pasan sin darnos cuenta. Sólo se vive una vez y la vida está para exprimir cada instante, cada detalle, … como si fuera el último. Tenemos el poder de elegir y de cambiar nuestras vidas, para hacer que no sólo que sean mejores, sino maravillosas.
Desde la distancia camino de San Fco. os enviamos hoy este mensaje para que cada día le dediquéis un min. A reflexionar sobre ello.
OS QUEREMOS
La idea nació el verano pasado… Al final de nuestro viaje a India, cuando estábamos descansando en Hampi (un pueblo que fue el centro de una gran civilización) coincidimos con una pareja de alemanes que estaban haciendo su “Round the World Trip” y nos explicaron cómo se habían decidido a cerrar una puerta, para ir abriendo un millón más. Sólo nos dieron un consejo: mantenerlo en secreto hasta que tomáramos la difícil decisión de emprender la salida, y así lo hicimos hasta casi tener el billete de salida.
Sensaciones extrañas, dudas, bromas e ilusiones se entremezclaban durante ese tiempo, hasta que llegó el día de proponerlo en serio, fue en Le Petit Bistrot (un Restaurante francés muy especial, al que os aconsejamos que vayáis, en nuestra línea de recomendaciones.)
Pués nada, como ya nos conoceis os podeis imaginar, como sucedió, a nuestro peculiar estilo. Rico le dijo: Vane vámonos!!! Dejémoslo TODO, ahora es el momento, si lo dejamos escapar ya nunca tendrá lugar. Vane se quedó boquiabierta, le sonrió sin dar crédito a la firmeza de sus palabras y aceptó ser su compañera de viaje.
Desde aquel día comenzamos los preparativos, para iniciar el más arriesgado, pero a la vez fantástico proyecto en común. Nos deparaba la libertad y la felicidad durante un largo periodo de tiempo y había que ponerse manos a la obra: un trabajo que dejar, una mudanza por hacer y lo más duro despedirse de vosotros los que nos habéis estado ahí, ayudando y apoyando, los más queridos.
Nosotros (Vane y Rico) ya nos conocimos con la inquietud de viajar, de conocer otros lugares, diferentes culturas, sus gentes… pero juntos hemos aprendido a descubrir que hay otras formas de entender la vida, que son las que nos hacen crecer como personas, sentirnos libres y lo que es más difícil conseguir la plena felicidad. La receta es tan sencilla como disfrutar cada día con las pequeñas cosas, que son las más importantes, pero que por la rutina diaria, se nos pasan sin darnos cuenta. Sólo se vive una vez y la vida está para exprimir cada instante, cada detalle, … como si fuera el último. Tenemos el poder de elegir y de cambiar nuestras vidas, para hacer que no sólo que sean mejores, sino maravillosas.
Desde la distancia camino de San Fco. os enviamos hoy este mensaje para que cada día le dediquéis un min. A reflexionar sobre ello.
OS QUEREMOS